TERCERA PARTE
Ese cuerpo tan candente y su sonrisa
tan tímida me estaba invitando a hacerlo mío… ¿será posible esta noche? Bueno
si fuera por mí en realidad en este momento lo tomaría y lo haría mío sobre
este escritorio. El día va pasando lentamente su rostro cada momento es mas
irresistible para mí, pero al parecer eso no le ocurre a él… él solo trata de estar
a una distancia considerable, me trata
muy fríamente… esto nunca me había pasado esta necesidad tan grande de un
cuerpo, nunca me había sucedido nada igual, pero estaba decidido necesitaba
aquel cuerpo para mí.
Ya era de salida y él se esfumo
prácticamente sin ni siquiera despedirse se fue, pero está bien, si cuesta es más
gratificante el premio. De noche cuando estaba a punto de irme tuve la visita
de una hermosa mujer, era la secretaria de mi papá, ella y yo teníamos una relación exclusivamente
pasional y nada más, sin embargo muy dentro de mí odiaba ese tipo de relación,
además de que eran prohibidas por mi estado.
Todo
empezó con unos besos fogosos, leves roces que encendían rápidamente la llama
del deseo, íbamos desprendiéndonos de la ropa hasta dejar expuesta nuestra piel
ya erizada, estaba en un punto culminante cuando de repente se encendió la luz,
Akane ante la sorpresa me aventó quedando frente a la puerta con las piernas
abiertas… era ese chico sensual y por su cara lo tenía sorprendido… pero no
esperaba que gritara haciendo venir a una persona del servicio hicimos obra,
maniobra y teatro para evitar ser descubiertos, terminando todo sin poder pasar
la noche con alguien… o por lo menos hasta ese momento. Tome mis cosas, entre
ellas el celular… camine lentamente no sin ates mencionarle su buen comentario.
Iba
caminando lentamente hacia el estacionamiento esperando que solo posiblemente
este me siguiera, cuando de repente escuche su grito.
-
¡AKANISHI-SAN! ¡ESPERE POR FAVOR!
-¿Qué sucede? –voltee a verlo lentamente-
-Mi
celular… usted… ¿usted lo tomo? –lo mire por un momento y no pude evitar soltar
una sonrisa-
-¿De
casualidad es uno rojo?
-¡Sí!
Ese es –Estaba nervioso-
-Oh
si… lo acabo de poner en el asiento trasero porque no lo tomas, en lo que
guardo esto en la cajuela –dije señalando mi portafolio-
-Claro,
gracias –subió rápidamente mientras yo iba a dejar el portafolio, regrese y el
aun seguía buscando, cuando lo vi tan preocupado su rostro mostraba una dulce
expresión provocando que lo deseara aun mas… subí al carro cerrando la puerta
detrás de mí, este volteo a verme ante el ruido de la puerta- ¿Aka…
Akanishi-san? –Y sin más lo jale de un piel, recostándolo sobre el sillón de
piel negra- ¿Qué hace…?
-Ssshh
–posee uno de mis dedos sobre esos sensuales labios- solo disfruta – comencé a
besarlo lenta y apasionadamente disfrutando su piel suave, mis manos
enloquecidas comenzaron a tocar su cuerpo dirigiéndose sutilmente hacia su
entrepierna… empezando una excitación tan profunda que solo dije lo que sentía-
Ah!~ Kamenashi desde esta mañana te tengo ganas
-¿¡QUÉ!?
–grito ante mi repentino comentario, su respiración era agitada, sin embargo no
hacía nada para impedirlo, comencé a besar su cuello más rápido dejando un
camino con mi lengua, su camisa me molestaba y sin que él se fijara -
-Vamos
a mi departamento –estaba ansioso realmente quería este cuerpo-
-Pero…
pero nos acabamos de conocer –eran las clásicas excusas de los chicos
inocentes… pero yo quería lucrar este cuerpo-
-Eso
no importa… mi horrible monstruo te quiere conocer –lo dije con voz seductora y
ante esto dejo de respirar por un momento-
-No…
espera –decía con la voz entrecortada, sin embargo no le daba importancia
seguía con mi labor en su cuello y sin más hice una succión sobre su suave
piel- no, no, no… ¡espera! –con gran esfuerzo me separo un poco de él-
-¿Qué
pasa? –Dije con un poco de dificultad ante mi excitación-
-Yo…
yo no quiero –abrí un poco mas lo ojos ante su confesión, pero él no se atrevía
a verme, su rostro estaba sonrosado y sus labios rojos ante los roces pasados;
todo esto me provocaba aun mas y ahora, más que nada, quería este cuerpo
inocente para mí-
-No tengas
miedo –musite sin pensarlo- yo te cuidare…
---------------------------------------------------------------------
-No
tengas miedo… yo te cuidare –como no podría tener miedo si el ser más bello me
estaba tocando, si su esencia cada vez más se impregnaba a mi cuerpo, si su
mirada me volvía dependiente a él… al ser que amaba y deseaba olvidar-
-¡No
espera! –grite ante mi miedo y lo empuje haciendo que callera en el piso del
auto, aprovechando esto para salir del auto y correr hacia la puerta de salida,
pero estaba cerrada- ¿Qué pasa? ¿Por qué no se abre?
-¡Oye!
–Grito mientras caminaba hacia mi- estás loco, ese golpe me dolió –con mayor
desesperación intente abrir esa puerta pero no podía realmente estaba cerrada-
-Ábrete…
ábrete por favor –me sentía desesperado y sin darme cuenta empezaron a brotar
lagrimas voltee a verlo y él cuando me vio se paro repentinamente, sorprendido-
-No
llores… por favor no llores
---------------------------------------------------------------------
-No
llores... –trate de tranquilizarlo y me acerque a él hasta quedar a su lado-
por favor no llores –pero sus lagrimas no cesaban, de repente una imagen vino a
mi mente; había una playa, unos hermosos ojos inundados de lagrimas y una
punzada en mi corazón se hizo presente- Por favor no llores –me miro con sus
ojos vidriosos- por favor no lo hagas… yo no quiero que llores -Sentí que
flaquearon mis piernas y caí al suelo-
-¡Akanishi-san!
¡Akanishi-san! –Dijo arrodillándose a mi lado- ¿se siente bien? ¿Qué le sucede?
–lo mire fijamente esta vez su mirada no era de miedo sino de preocupación-
Akanishi-san…
-Perdón,
yo… yo no quería forzarte… yo –un dolor de cabeza me invadió terriblemente -
¡AH! –grite mientras la sostenía-
-¡Akanishi-san!
–mi mirada comenzó a nublarse… solo escuchaba muy lejos sus gritos- ¡Jin por
favor escúchame! –Y sin más ya no pude escuchar su voz-
----------------------------------------------------------------------------
-¡Jin!
¡Jin escúchame! –lo tome de la cabeza y la recosté sobre mis piernas- ¡por
favor Jin despierta! -pero no lo hacía,
no reaccionaba sin embargo su respiración era constante, pero aun así
necesitaba ser revisado por un doctor- ¿el celular? ¡Necesito un celular!
–voltee a ver a Jin y con la mirada comencé a buscar el bulto de su celular pero
no había nada, trate de levantarlo y llevarlo al coche pero era muy pesado para
mi… sin embargo no podía dejarlo en este lugar, no con esta fría noche… con
mucho esfuerzo y sobre todo tiempo logre llevarlo al carro y depositarlo en la
parte trasera, yo iba a quedarme en los asientos delanteros pero escuche leves
quejidos por su parte, así que termine atrás con su cabeza sobre mis piernas-
Después de todo no logre encontrar mi celular –solté un gran suspiro- ¿Y a
ahora que voy a hacer? –de repente sentí un leve tirón de mi mano vi hacia Jin
y este tenía agarrada mi mano con una leve sonrisa, mi corazón comenzó a latir
sumamente rápido… pero estaba tranquilo, estaba realmente tranquilo ya que al
parecer el ya estaba bien, ahora solo descansaba- Jin ¿Por qué no me dejas
olvidarte? -lo dije en un susurro-
¿Ahora como te voy a olvidar? Jin…
-------------------------------------------------------------
Abrí lentamente mis ojos, me sentía
cansado, exhausto pero sentía un agradable peso sobre mí, levante lentamente
mis parpados y con lo que me encontré fue con su rostro dormido sobre mi pecho,
me conmocione un instante al ver un ser tan frágil y tierno descansando sobre
mí, pero él no tenía nada de eso, era un ser frio que solo saciaba sus deseos
conmigo… por eso tenía prohibido el enamorarme.
-Nishikido…
-lo empecé a moverlo gentilmente pero en lugar de despertar se aferraba a mi
cuerpo cada vez mas- Nishikido
-Mmm…
-ronroneo levemente, mientras que poco a poco mostraba sus ojos, una vez
abiertos me observo fijamente, por mi parte la esquive- Entonces…
-“¿Entonces?”
¿Qué, que quieres? –Soltó una leve risita-
-Amaneciste
de malas… amor
-No
me llames así –intente levantarme pero él me volvió a recostar- Suéltame –forceje
un poco pero ante sus fuerzas desistí de mi pelea… comenzó a besar mi cuello
mientras que con una mano delineaba mi cintura, ladee mi cabeza permitiéndole
el paso… aunque lo quería negar me gustaban sus caricias… abrí un poco mis ojos
y con la falta de aire logre visualizar un reloj de pared, eran las siete de la
mañana- Nishikido espera… suéltame –intente separarlo de mí y con gran esfuerzo
lo conseguí-
-¿Qué
pasa?
-Es
demasiado tarde –empecé a tomar mi ropa, pero al agarrar mi camisa la note
desgarrada- ¿¡Qué diablos le hiciste a mi camisa!?
-Ya
no lo recuerdas amor –soltó aquella risita, esa que conocía a la perfección
provocando en mí una tremenda cólera- Vamos, vamos no te enojes
-¿¡Y
como no me voy a enojar si no tengo que ponerme!?
-No
seas escandaloso yo te presto una… pero primero –comenzó a caminar hacia mí-
hay que bañarnos
-¿Eh?
Amm… no yo… yo no quiero bañarme –sabía perfectamente cuales eran sus
intenciones-
-No
seas sucio –me tomo de la mano y me comenzó a dirigir a su habitación-
-No
Nishikido espera… –pero sin previo aviso se volteo a besarme con gran pasión,
aceptando sus labios sin pensarlo, eran tan suaves que no podía evitar el
volverme adicto a ellos… no supe en que momento pero comencé a sentir un
líquido cálido sobre mi espalda, sabia a donde terminaría esto pero no tuve ni
un poco de intención en detenerlo, quería estar con él aunque sabía que solo me
estaba lastimando-
---------------------------------------------------------------
Una tenue corriente de aire frio
comenzó a sentirse pero era lo suficiente incómoda como para despertarme, así
que lentamente abrí los ojos y lo primero que vi fue su rostro… su hermoso
rostro tapado por su flequillo pero que dejaba al descubierto su linda boca,
aquella boca rosada que me atraía sin saber por qué… me reincorpore de sus
piernas y me senté a su lado… ¿Qué había pasado? Porqué había terminado
desmayado cuando vi su rostro con lágrimas… aquellas lágrimas me trajeron un
sinfín de recuerdos pero no pude conectar ninguno… porque el verlo de aquella
forma me hizo sentir triste… mal.
-Mmm
–pequeños ronroneos se escucharon de su ser-
---------------------------------------------------------------
-Mmm –con
pesar comencé a despertar-
-Buenos
días Kazu-chan
-Buenos
días Jin –conteste sin darme cuenta pero al escuchar su sonrisa me percate-
perdón quise decir Akanishi-san
-Ie, me
gusta cómo se escucha mi nombre de tus labios –me sonrose levemente pero nada
para ser obvio-
-Aun así
–el sonrió pero agacho la mirado- ¿Cómo se siente? –Pregunte al fin-
-Bien, a
pesar de todo descanse muy bien –quiso decir algo mas pero mordió uno de sus
labios, quedando pensante- Sobre lo de anoche…
-¿Qué
aremos ahora? –Me volteo a ver de manera expectativa- Ya es de mañana y no
faltara micho para que comience a llegar personas
-Solo hay
que huir
-¿He?
---------------------------------------------------------------------
-¡Acelera
Nishikido!
-¡No
grites! –elevo la voz mientras conducía lo más rápido posible-
-¡Tú eres
el que está gritando! Además no estaríamos así si cierta personita se hubiera
apurado
-Rápido
no se disfruta pequeño
-No me
refiero a eso idiota –su comentario me sonrojo-
-Ya tranquilo
ya vamos a llegar
-¡Con una
media hora de retraso!
-Pero
entramos a las 9 y aun faltan 10 minutos para ello
-Pero yo
siempre llego a las 8:30 porque cierta persona se enoja si no están sus cosas
listas –el solo se rio, no paso mucho tiempo para que nos encontráramos a un
par de cuadras del edificio- aparca el carro aquí
-¿Para
qué?
-Solo
hazlo –sin más se detuvo, tome mis cosas y baje- listo nos vemos
-¿Qué
diablos haces? Sube al carro
-Por
supuesto que no, no pienso llegar contigo a la oficina
-Sabes
que has lo que quieras –y sin más arranco-
-Idiota
--------------------------------------------------------------------------
-¿Ese no
es el carro de Akanishi-san? –preguntaba uno de los guardias al otro-
-Si es
algo raro que el este tan temprano en la oficina -¿Raro? Porque sería raro si
solo faltan pocos minutos para las 9-
-Hazlo
ahora –susurro Jin mientras los observaba-
-Hai –me
acerque a ellos sin que me vieran- ¡Ohayo!
-Oh…
Ohayo –dijeron los dos al unísono-
-Disculpen
no ha visto a Akanishi-san
-No lo
hemos visto
-Mmm… que
mal, lo estoy buscando desde hace ya tiempo
-Espera
–hablo uno- ¿cómo es que entraste aquí?
-Normal,
solo que ustedes posiblemente no me escucharon –no muy convencidos se miraron
el uno al otro- Disculpen –trate de cambiar la charla- me podría ayudar un
momento
-¿Qué
sucede?
-Lo que
pasa es que en la oficina de a lado me encargo Akanishi-san unos papeles, pero está
cerrada ¿Podrían abrirla para mí? Por favor –los mire con una sonrisa-
-Ah ~
claro
-Gracias
Los tres caminamos hacia haya y una
vez fuera del estacionamiento, ellos comenzaron a sacar sus llaves entretenidos
en ellas, yo estaba atento a la puerta esperando el momento en que Jin saliera,
lo vi después de un momento, salió y estaba en medio del pasillo para cruzar al
de enfrente.
-Creo que
las he olvidado en el estacionamiento –dijo uno mientras estaba a punto de
voltear-
-Ie
–grite las guardias incluso Akanishi voltearon a verme-
-¿Qué
sucede?
-Nada
solo estoy un… -voltee a ver a Akanishi e hice una señal de que siguiera el
entendió- un poco mareado.
-¿quieres
ir a la enfermería?
-No, no,
no –moví mis manos esperando que no insistieran porque el se encontraba en
aquella dirección- fue solo un momento, además estoy un poco apurado
-Claro,
deja ir por las llaves –no paso mucho para que regresara y una vez ahí abrió
esa oficina que ciertamente ni siquiera sabía de quien era- Listo
-Si
gracias por su amabilidad
-Claro,
de nada –dicho eso se fueron y yo ingrese a la oficina-
-Ese
tonto ara que pase algo por sus imprudencias –me senté en una de las sillas y
vi hacia el escritorio pero me levante de un tiro- Esta oficina es de
Nishikido-san… el hombre víbora –sin más salí de aquella oficina tratando de no
ser visto, y con mucho cuidado fui cerrando la puerta-
-Vaya ~
¿Qué tenemos aquí? –Voltee al instante al escuchar su voz-
-Ni…
Nishikido-san –me empujo contra la puerta y puso sus manos a mis costados-
-¿Qué
hacías en mi oficina?
-Yo
estaba buscándolo… por… porque Akanishi-san me pidió unos papeles… pero no los
encontré
-¿Y
tuviste el descaro de entrar a mi oficina sin autorización?
-No,
bueno si, pero es porque me dijo que eran importantes
-Entonces
–se acercó a mi oído- quieres que te los de personalmente -susurro-
-No, no
es necesario, ya… ya recordé que tengo una copia
-Aun asi
porque no pasas un momento
-Vamos no
te arrepentirás
-Ryo! ~
-alguien grito y este por instinto volteo yo agulmente me escape de sus brazos
y hui-
------------------------------------------------------------------
-¿Qué
sucede? –me miro enojado-
-Vine a
entregarte una papeles, pero Jajaja al parecer estabas ocupado ¿cierto?
-Idiota
por tu culpa escapo
-Perdón,
Jajaja mejor voy con Jin
-Idiota
–me grito antes de seguir con mi camino-
------------------------------------------------------------------
-¿Qué le
pasa? –dije agitado por la tramo que tuve que recorrer- en fin –entre a la
oficina de jin y este ya estaba ahí, pero con ropa diferente-
-Diablos
-murmure- la ropa
-Jajaja
no te preocupes, toma –me aventó un paquete-
-Una
camisa nueva
-Claro
ahora entra a mi baño y cámbiate
Yo hice
caso y me dirigí al baño, pero una vez adentro no dude en poner seguro… me
quite el saco y comencé a desabrocharme la camisa… de repente se escuchó un
toque en la puerta, pero no en la del baño si no en la de la oficina
-¿Puedo
pasar?
-Claro
adelante
-¿Cómo
amaneció señor? Jajaja
-Ya
cállate –su charla parecía muy amena a pesar de que solo era un empleado- ¿Qué
sucede?
-Vine a
dejarte estos papeles
-¿He?
¿trabajo? porque tan temprano –tonto para eso es la oficina-
-Para eso
se te paga idiota Jajaja –ese comentario me había agradado lo dijo exactamente
como yo, bueno aunque con palabras diferentes- Oye y tu asistente nuevo
-¿Kamenashi?
-Si el,
¿Dónde está?
-Lo mande
por unas cosas ¿Por qué?
-No lo
conozco quería saber quién era –¿quería saber de mí? Eso se convertía en algo
interesante-
-¿Qué
acaso no lo conociste ayer en la presentación?
-Que
acaso no te diste cuenta que no estuve hasta las tres
-La verdad
no, Jajaja
-¡EH!
¡BAKANISHI! ¿Y así te haces llamar mi mejor amigo?
-Ya no
seas dramático –le dijo divertido, yo sonreí esas platicas me hacían acordarme
de Ueda-
-Ueda
–mencione bajo- se me había olvidado por completo, ¿Qué diablos le voy a decir?
Tal vez solo debería decirle la verdad
-Bueno
entonces nos vemos –me concentre de nuevo en su plática-
-Claro…
Eh Yamapi comemos juntos
-Por
supuesto
-¿Ya…
Yamapi? –eso no podía ser cierto- acaso será el mismo Yamapi que conozco
CONTINUARA…

aaaaaaaaaa tu me quieres matar de disgusto verdad??? porque me dejas en CONTINUARA???? mala nee-chan
ResponderEliminarWaaaaaaaaaa si ha quedado en un parte muy interesante *O* quiero saber que pasa ;O; continualo por favor
ResponderEliminar